Título:
El trono de Vaneor
Saga: El
Amo de las Eras
Autor:
Juan Francisco Viñas
Fecha de
publicación: 2019
Editorial:
Dunken
N° de
páginas: 160
ISBN:
978-987-85-0291-5

El período de paz que experimenta el
Reino de Vaneor está por llegar a su fin. La luna está cambiando de fase, dando
lugar a una nueva era en que los hombres perderán su poder. Los orcos vuelven a
asediar las murallas y comienza una nueva guerra. Al sur de la muralla, una
traición pone en peligro a los dominios de los hombres y el plan secreto busca
desatar la guerra entre ellos y los magos.
De la Orden de Vaneor quedan ya muy
pocos caballeros capaces de defender al Rey. Al caballero que menos lo espera,
le será encomendada una misión que podría tomarle el resto de su vida: entrenar
al Regente del Reino y custodiar a su hijo, el verdadero Rey. La Señora del
bosque le concede las artes y hechizos de una poderosa hada, que será su
compañera y protectora.
El peligro los obligará a huir
incluso de las islas de los elfos oscuros huyendo de una persecución pero
nuevos guerreros dispuestos a sumarse a la causa aparecerán en el momento menos
pensado. Si su misión fracasa, el Amo de las Eras del Mundo podría dar el poder
a los magos o a los elfos. La continuidad de la era de los hombres depende de
un puñado de guerreros.
Este libro llegó a mis manos por
parte de unos hermanos, escrito por uno de sus amigos. Es la primera novela que
publica, hecho de forma independiente; si algo se nota a primera vista es que
no hubo una corrección a manos de una segunda persona, cuando se trata de
corregir nuestros propio escritos, uno tiende a pasar por alto ciertas
palabras; el resultado final son la proliferación de redundancias, mayúsculas
inadecuadas y oraciones extensas. Se nota que es la primera novela que el autor
publica, de modo que no voy a ahondar en lo mencionado y me voy a centrar en la
trama.
La historia nos introduce a Eduardo,
un caballero de la Orden de Vaneor que es encomendado con la misión de
convertirse en el tutor de Diego, el hijo del duque de Strandor. A cargo de él
quedan los modales y el entrenamiento con la espada, y es que, con un padre tan
ocupado, su crianza no fue particularmente buena. Los tiempos no son sencillos,
el mundo conocido, repartido entre las distintas razas, comienza a
fraccionarse. Los magos, que hasta ahora habían permanecido neutrales, parecen
haberse pasado a los bandos enemigos y los orcos están más que dispuestos a
adentrarse en las tierras humanas. Es indispensable para el hijo del duque
aprender a manejar la espada si es que está dispuesto a moverse en un mundo
cambiante.
Pero allí no termina la cosa; más
pronto que tarde, comenzará a develarse que hay mucho más de lo que a simple
vista se aparenta. Una red de conspiraciones lleva ya tiempo en marcha y parece
destinada no solo a acabar con el rey sino a que un grupo selecto pueda tener
acceso a cierto poder que los volverá superiores a todos. Cuando los cielos
comienzan a marcar el cambio de las eras, la derrota parece inevitable, ¿qué
hacer entonces cuando uno las tiene a todas en contra?
Personalmente, creo que el problema
de este primer libro es su escasez de páginas. La historia que se nos presenta
es rica en variedad de personajes, razas y acontecimientos, es de esas novelas
que, una vez que el protagonista inicia su camino, no para hasta llegar al
final de la misma. Constantemente se nos presentan nuevos personajes, se forjan
alianzas y se descubren traiciones; el ritmo de la trama es bastante ágil, ¿a
qué me refiero cuando digo que a la historia le faltan páginas? A que, debido a
que pasan tantas cosas, la historia pasa a carecer de una cosa esencial:
profundidad.
Montados al hombro de Eduardo, el
autor nos lleva de un lugar a otro. Algunos hechos ocurren tan rápido que no se
acaba de comprender el por qué de los mismos; hubo varias escenas que tuve que
volver a releer solo para encontrarme con que al final no había un por qué. La
construcción del mundo es interesante, pero le hacen falta normas de estructura
un poco más sólidas, en algunos casos no basta con que se nos cuente que un
suceso está teniendo lugar y ya, de modo que tengamos que confiar en el autor; falta
ese trasfondo que sustenta los hechos y no solo los vuelve interesantes, sino
que, además, le aporta hilo a la historia.
Por otra parte, gran parte de lo
sucedido transcurre en un tiempo de brevedad relativa y la historia me pareció
demasiado enfocada en Eduardo, de modo que, si bien alguno de sus compañeros
del final me acabó por agradar, no llegué a empatizar lo suficiente con ninguno
de los otros, de modo que, ya fuera que corrieran cabezas, estuviesen en
peligro de muerte o se descubriera una traición, me daba igual lo que sucediera
con ellos. Tampoco llegué a sentir demasiado aprecio por el protagonista.
Lo que sí debo decir es que la
historia tiene unos cuantos plot-twist. Algunos de ellos, más ligados a los
personajes, me parecieron un poco flojos (aunque iba muy ligado al hecho de que
los personajes no me acababan de caer), pero hubo otros que sí me resultaron
interesantes. Tampoco es un libro al que le falte acción, centrado en la
batalla y en la conquista, las luchas están a la orden del día. Si buscan algo
corto y con cierta dinámica, podrían darle una oportunidad.
¡Esto
es todo por hoy! Creo que, por el momento, voy a estar dejando la fantasía de
lado por un tiempo, últimamente ando enfocada en otro tipo de lecturas y, entre
este libro, los mangas de Sakura Clear Card y Pandora Hearts, me saturé un
pelín. Cuéntenme, ¿qué libros de autores independientes recomiendan? ¡Los leo!