jueves, 29 de diciembre de 2016

Los cinco libros que más me gustaron este año

Este año fue uno de muchas lecturas, aunque llegué a fin de año tan agotada que este último tiempo no leí tanto como me habría gustado, así como tampoco estuve escribiendo y estuve un poco desaparecida. Sin embargo, había dos posts que quería hacer, siempre me gusta hacer una reflexión acerca de las cosas que leí durante el año, las lecturas que me gustaron, las que no, las sorpresas que me llevé, los libros que pensé que me iban a gustar pero no resultaron nada del otro mundo, el sentido inverso... Así que aquí está la primera de las dos notas, los cinco libros que más me gustaron en todo el año.

Aclaración: Empezaré publicando el quinto libro que más me gustó y terminaré por el primero.



El caballero de los siete reinos, de George R.R. Martin, nos cuenta la historia de Dunk, un caballero andante nacido en el Lecho de Pulgas cuyo maestro falleció recientemente. No es el único libro que leí relacionado al mundo de Juego de Tronos este año, que es una de mis sagas favoritas, pero cuando necesitaba leer algo de esta saga y no tenía mucho tiempo, este libro que había comprado meses atrás pero que no me había sentado a leer me vino como anillo al dedo.
Los personajes de esta historia, tanto Dunk como Egg, su escudero, son hombres honrados por los cuales es difícil no sentir cariño. A pesar de las dificultades que tienen a lo largo de su camino, siempre buscan la mejor forma de actuar, a pesar de que no sea el camino fácil. Esta historia no tiene lugar durante la guerra a la que estamos habituados en la saga original, sino que transcurre durante la época en la que los Targaryen todavía estaban al poder. Eso es otra cosa que me gustó, el poder conocer más acerca de los antepasados de Daenerys, que, de entre todas las casas de la saga, es mi favorita. Es bueno poder leer más acerca de aquellos personajes de los cuales normalmente oímos historias que otros cuentan, y también hay alguna que otra sorpresa que relaciona este libro directamente con la saga original, por supuesto, si quieren saber qué es, van a tener que leerlo ustedes mismos.





En cuarto lugar tenemos a Cazadores de sombras, los orígenes. No soy el tipo de persona que lee sagas o trilogías seguidas, pero esta trilogía me gustó tanto que acabé leyéndolos los tres en un año. Ésta fue una de las primeras sorpresas que me llevé. A decir verdad, la saga original no me gustó tanto, me gustaron más que nada los primeros tres, soy del grupo que cree que hubiese tenido un cierre perfecto si no hubiesen metido a Sebastian, que no le llega ni a los talones al villano anterior; de todas formas continué leyendo los últimos tres porque no me gusta dejar lecturas a medias (Y POR EL MALEC) y, cuando terminé, no quería saber NADA de la saga. Tenía los libros hace un buen rato porque mi hermano es muy lector y los había comprado hace un tiempo, pero no quería ni leerlos. Un día me agarró algo, me fui de viaje y me llegué el primero... No podía con mi vida. Lejos del rechazo que me habían causado Jace, Clary y Simon, Will, Tessa y Jem me parecieron personajes profundos y mucho más interesantes. Mientras que Clary me irritaba cada vez que hacía algo o abría la boca, me sentí muy atraída a Tessa y su amor por la literatura. Por eso, a pesar de que conozco mucha gente que se quedó medio resentida por la saga original, nunca dejo de recomendar las aventuras de este trío, que concluye de una forma que a más de uno (y me incluyo) le voló la cabeza. ¿Lo único malo de esta trilogía? Alec todavía no había nacido, así que no hay Malec para el pueblo. Sí, lo sufrí, pero Magnus, como siempre, sigue luciéndose, y su relación con Will me sacó más de una risa.




Habiendo acabado de leer recientemente la saga que me enamoró hace casi dos años atrás, no podía dejar de mencionar Cress. Cress es el tercer libro de la saga Crónicas lunares, y es el libro de la saga que se centra en mis dos personajes favoritos de la saga, la adorable genio que encarna a la princesa Rapunzel y que lleva por nombre el mismo que el libro, y su príncipe, Thorne. De todos los libros de la saga, Cress es el que más le suele gustar a los lectores, con el conflicto ya establecido, este libro está cargado de acción y drama. Desde el mismo comienzo comienzan los problemas que deben enfrentar los tripulantes de la Rampion para seguir adelante y derrocar a la malvada reina Levana. Su primer paso para ello es rescatar a una bonita hacker atrapada en un satélite, el plan es sólido, sin embargo... ¿Qué tendrían de divertido los libros si todo saliera como se espera?
Pero, definitivamente, más allá del conflicto, lo que más me gustó de este libro fueron los dos personajes en los que se centra. Sin dejar las aventuras de Cinder y Scarlet de lado, la historia se centra en esa hacker, Cress, que vivió toda su vida en un satélite y que por primera vez puede pisar la Tierra, que tanto ha soñado con recorrer. Lejos de lo fieras que son las protagonistas de los dos libros anteriores, Cress es el personaje más humano de la saga, una chica asustadiza que lucha por ser valiente y por tener su final feliz, y lo hace sin resultar tonta, como la mayoría de los personajes que encarnan este tipo de personalidad. Cress conoce sus fortalezas, pero está dispuesta a ir más allá para lograr una vida mejor. Y tampoco puedo dejar de lado a Thorne, de quien ya me había enamorado desde su aparición en Scarlet. Thorne es el típico galán que cree que tiene a todo el mundo detrás de él, sin embargo, el desarrollo emocional que tiene este personaje es increíble. Sin dejar de ser el comic relief que tanto nos hace reír, logra una maduración adulta más marcada que la se otros personajes, sobre todo por el hecho de que, al igual que Cress, él no es un príncipe, un guardia y, mucho menos, una criatura genéticamente modificada, es un humano, un simple humano, y es por eso que su evolución como personaje me llegó al corazón.



Canción de cuna de Auschwitz te llega al corazón. Un día entré a una librería cerca de casa para comprar el regalo del día del niño para mis sobrinas y mientras esperaba a que me atendieran me encontré con este libro. Nunca había leído nada de este autor, pero los libros relacionados con la Segunda Guerra Mundial siempre me atrajeron y no es el primero que leo de este estilo. El libro nos presenta la historia de Helene Hanneman, una mujer alemana casada con un gitano. Cuando llegan a por su familia, le dicen claramente que ella no tiene por qué ir con ellos, pero Helene, siendo madre de cinco hijos, se niega a abandonarlos tanto a ellos como al amor de su vida. Una vez en Auschwitz II, ella realiza una labor increíble, en primer lugar como enfermera, en segundo lugar conformando un jardín de niños, un pequeño espacio en el que los niños podían jugar, olvidarse por unas horas del horrible lugar en el que se encontraban y, lo más importante, recibir una comida decente, incluso un poco de leche. Las dificultades por las que pasó Helene quedaron registradas en un diario, el cual fue encontrado una vez desalojado el campo de concentración, y es así cómo se dio a conocer. En lo particular, es un libro que me gustó muchísimo, no solo por el hecho de que está excelentemente narrado y te mantiene atrapado hasta el final y por el hecho de que está basado en una historia real. Helene Hanneman no tenía por qué haber pasado por todas las penurias que pasó, era alemana, y sin embargo el valor que tuvo por su familia, la forma en la que siguió adelante por sus hijos cuando era mucho más fácil acabar con todo de una vez, la convierte en una de las mujeres más valientes de las que he tenido la oportunidad de leer.



¡Y el puesto número uno de este año se lo lleva El chico de las estrellas, de Chris Pueyo! Hacía mucho que no leía algo tan lindo. Esta también es una historia real, pero no se centra tanto en una trama, sino en las reflexiones de la misma. Este es, definitivamente, el libro que más me hizo pensar en todo el año. En muchas formas me hizo revivir El principito, de Antoine de Saint Exupéry. Es un libro lleno de enseñanzas, que te abre el corazón, te saca lágrimas y te hace feliz por el simple hecho de estarlo leyendo. No tengo tanto que decir de este libro, pero me llenó mucho, sentí cómo cada palabra alimentaba mi alma, y es algo que muy pocos libros logran, por eso es que está en primer lugar. El hecho de también haber sido una persona que experimentó el bullying en sus primeros años de colegio también me hizo sentir más afinidad por él. En fin, es un libro lleno de frases hermosas que te invita a reflexionar y ver la vida desde otro punto de vista, y por eso lo recomiendo muchísimo.





¡BONUS TRACK!
La Odisea, si bien no está en mi top de cinco libros, merece ser mencionada. Si bien no sabría clasificar el puesto en el que estaría, fue uno de los libros que me dieron para leer que más me gustó. A diferencia del héroe de la Ilíada, Aquiles, Ulises se aleja del combate directo y resalta por su intelecto. Sus aventuras son sumamente interesantes y hay capítulos que te dan mucho qué pensar. También creo que es bueno leerlo después de haber leído la Ilíada. Muchos dicen que no es bueno comparar un libro con otro, pero en este caso, la evolución del aparato divino y la nueva configuración del infierno lo hace sumamente interesante. Como dije antes, no está en mi top, sin embargo fue uno de los libros con los que más me encariñé este año, sobre todo por mi gran gusto por la mitología.






¡Y hasta aquí llegamos! Espero que, si tienen tiempo, tomen en cuenta alguna de estas recomendaciones a la hora de leer. Ya veremos con qué me enfrentaré en el nuevo año que está por llegar, sí puedo decir que estoy muy emocionada por ello~

¡Feliz año nuevo!

1 comentario:

  1. Hola!
    No he leído ninguno de esos jejeje pero me alegra que tuvieras buenas lecturas y espero que este año aun mas

    beso

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